“Todo habitante libre de Chile es igual de derecho; sólo el mérito y virtud constituyen
acreedor a la honra de funcionario de la patria. El español es nuestro hermano. El
extranjero deja de serlo si es útil; y todo desgraciado que busque asilo en nuestro
suelo, será objeto de nuestra hospitalidad y socorros, siendo honrado”.

Reglamento Constitucional Provisorio de 1812

 

"La libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el
reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales
e inalienables de todos los miembros de la familia humana”.

Declaración Universal de los Derechos Humanos - 1948

 

“El movimiento hacia la identificación y la proclamación
de los derechos del hombre es uno de los esfuerzos más
relevantes para responder eficazmente a las exigencias
imprescindibles de la dignidad humana”.

Párrafo 152, Capítulo IV, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia Católica

Despenalización del aborto: CyJ presentó varias críticas al proyecto en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados

Explicamos que el proyecto no aborda la realidad del aborto en Chile, desconoce varios tratados de derechos humanos, y facilitará el aborto con la impunidad de quienes lo realizan clandestinamente.


El lunes 4 de abril, el Director Ejecutivo de CyJ expuso ante los diputados y diputadas miembros de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, donde se discute actualmente el proyecto de ley de despenalización del aborto en tres causales. Nuestra presentación levantó varias críticas al proyecto, generando fuertes reacciones de los diputados asistentes.

En primer lugar, se comentó cuál es la realidad del aborto en Chile, la cual no es abordada por el proyecto. Se recordó que en nuestro país más del 95% de las mujeres que tiene intención de abortar no lo hace “libremente” sino coercionadas por su pareja o entorno familiar. También se explicó que en Chile la mayoría de los abortos se realizan clandestinamente a través del uso ilegal del fármaco Misoprostol, con graves riesgos para la salud femenina, lo que tampoco es solucionado con el proyecto.

En segundo lugar, se presentaron las cifras judiciales (2003-2011) que demuestran que en nuestro país, desde la Reforma Procesal Penal, nunca se ha procesado o condenado una mujer que haya abortado en alguna de las tres causales que se quiere despenalizar. En 11 años sólo dos mujeres han sido condenadas a pena efectiva: una de ellas, por realizarle un aborto a otra mujer cobrando dinero; y la segunda, quien abortó voluntariamente sin que se le aplicara ninguna circunstancia atenuante –estando recluida, en cualquier caso, sólo 61 días-. Se le demostró a los miembros de la Comisión que la pena efectiva por delito de aborto ha sido aplicada, principalmente, como sanción contra médicos y enfermeros, varones, que realizan abortos clandestinos o venden Misoprostol.

Dicho eso, se presentaron observaciones a las tres causales del proyecto. Por un lado, demostramos que en Chile no está prohibido ni penalizado el mal llamado “aborto terapéutico” cuando existe riesgo vital de la madre: nunca se ha procesado o condenado algún médico por salvar la vida de la madre embarazada. La reforma solo provocará confusión, atendida la ambigüedad de la causal que incluye riesgo presente o futuro para la vida de la madre. Sobre la causal de inviabilidad, se señaló la deficiencia técnica del proyecto en orden a encomendar a médicos generales el diagnóstico de inviabilidad, y se insistió en la discriminación arbitraria que se establece contra niños enfermos, derechamente, discapacitados en los términos de la Convención de Derechos de Personas con Discapacidad. Por último, se cuestionó la amplitud de la causal de violación, y que sea un equipo de salud quien deba evaluar la existencia de la relación sexual no consentida. Asimismo, se advirtió a los diputados que esta causal consagra una discriminación arbitraria contra el niño no nacido, con motivo de una condición de uno de sus progenitores (violador), lo que se encuentra prohibido por la Convención de los Derechos del Niño (art. 2.2).

Finalmente, fuimos enfáticos en señalar a la Comisión que este proyecto de ley, al eliminar la obligación de denuncia de los médicos (art. 175 CPP), está facilitando la comisión de abortos inducidos –en causales distintas a las que se pretende despenalizar- ya que existirá impunidad investigativa en esos casos. De ese modo, los más beneficiados con el proyecto de ley serán las mujeres que abortan clandestinamente, los vendedores ilegales de Misoprostol y los médicos que tienen clínicas abortivas: vale decir, se le confiere impunidad al mercado clandestino del aborto.

Este es un proyecto de ley que no aborda la realidad del aborto en Chile, sino que más bien, facilitará la comisión de abortos ilegales clandestinos, en perjuicio de la vida de los no nacidos y de la salud colectiva de las mujeres.

El video de la audiencia puedes ver nuestra intervención aquí (desde el minuto 33').