Author : Comunidad y Justicia

Rosario Corvalán habla acerca del proyecto de despenalización del aborto en Radio María

El 25 de junio, Rosario Corvalán de nuestro Equipo Legislativo fue invitada a hablar acerca del proyecto de despenalización del aborto hasta las 14 semanas de gestación en el programa «Viva la Vida» de Radio María.

Durante la entrevista, la abogada se refirió a su exposición en la Comisión de Mujer de la Cámara de Diputados el pasado 16 de junio donde, entre muchas cosas, declaró que «para hablar sobre despenalización, debemos hacernos cargo de la condición de persona del niño que está en el vientre materno».

Te invitamos a ver la entrevista completa en el siguiente enlace:

San Pedro y San Pablo

Por Ignacio Suazo

Un feriado es un día de descanso, qué duda cabe, pero es por sobre todo una fiesta, un día en que celebramos algo especial. Muchas veces, quizás, al llegar estas fiestas, olvidamos que detrás del lujo de levantarse más tarde, tener una semana más corta o reunirse para un asado familiar (al menos, antes de la pandemia), hay un motivo que es digno de celebración, porque nos transmite algo valioso y digno de imitar. Los feriados son símbolos que quieren decir algo o que nos conectan con lo mejor de nuestra historia, logrando despertar sentimientos de gratitud y admiración hacia ella. Es como bien logra transmitir una conocida canción del cantautor Fernando Delgadillo: «Y si miramos hacia atrás donde fuimos a empezar / y encontramos los antiguos que formaron un lugar / pero un buen día se marcharon y aprendimos a decir / grandes fueron los viajeros que cruzaron por aquí».

¡Gratitud y admiración! Cuánto necesitamos de ellas hoy en día. Son el antídoto contra esa hinchazón que produce nuestro desmedido afán de reconocimiento. Muchas personas (demasiadas) buscan ser admiradas ¿Cuántas, en cambio, buscan poner sus ojos en hombres y mujeres que sean verdaderamente dignos de admiración? Muchos buscan el reconocimiento. Tal vez sea más necesario primero reconocer que hay millares a quienes debemos nuestra gratitud.

Hoy se entremezclan dos episodios dignos de elogios. Primero, celebramos el martirio de dos pilares de la Iglesia: Pedro, el mismo sobre quien, según la palabra de Cristo, fue edificada la Iglesia y a quien le fue entregado el poder de las llaves, y Pablo, el apóstol de los gentiles, de los paganos, al que los cristianos debemos las joyas doctrinales que son sus cartas.

El segundo episodio que celebramos hoy forma parte de nuestra historia reciente. A fines de 1982, la guerra con Argentina parecía inevitable. Al otro lado de Los Andes, la Junta Militar ya había asignado fecha y hora a la llamada “Operación Soberanía”. Desde nuestro lado, se preveía una guerra de guerrillas ―larga y cruenta― que asolaría la totalidad de nuestra extensa frontera con el país agresor. Sólo horas antes del desembarco en tierras chilenas, se ordenó suspender el ataque y aceptar la mediación papal, ofrecida ya desde tiempos de Pablo VI.

Detrás de esa paz, que salvó a nuestro país de una guerra que nos habría dejado en el suelo, resuenan los nombres del Cardenal Antonio Samoré y, sobre todo, de su Santidad Juan Pablo II. Tampoco podemos olvidar nombres como el de Julio Phillipi o al Ministro Hernán Cubillos (y en general, a todos quienes, desde el lado Chileno, abogaron por mantener una actitud de calma frente a las provocaciones de los generales trasandinos). También debemos mucho a las anónimas voces en el bando argentino, que lograron hacer que se impusiera la cordura. A todos ellos debemos gratitud, porque la paz es uno de los bienes más grandes que puede tener la patria y que no podemos dar por asumido.

Son múltiples voces que parecen unidas casi por el azar. Pero así como los episodios de nuestra vida, mirados con atención, parecen unidos de forma sorprendentemente armónica (“el hilo de oro” de que hablaba el santo de Loyola), detrás del 29 de junio hay una cierta armonía que reclama ser descubierta y admirada. Y lo necesitamos sin duda. Porque quizá lo más paradójico es que si pasáramos más tiempo pensando qué conviene admirar, seguramente a fuerza de quererlo, nosotros mismos nos convertiríamos en personas más dignas de admiración.

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«Cuidados Paliativos» por Rosario Corvalán

Les dejamos a continuación esta carta de Rosario Corvalán de nuestro Equipo Legislativo, publicada en La Tercera el 24 de junio.

Señor Director:

El pasado 22 de junio se aprobó en general, en el Senado, el proyecto de ley sobre cuidados paliativos. Si bien reconocemos que este proyecto necesita ser mejorado, celebramos este avance pues dicho proyecto es sumamente necesario.

Los cuidados paliativos son realmente una respuesta integral frente a la enfermedad del paciente: consideran no solo el alivio sino la prevención del sufrimiento, no solo el aspecto físico sino también el espiritual, no solo al paciente sino también a su familia. Sin embargo, actualmente los cuidados paliativos son un derecho solo para los pacientes con cáncer, no hay suficiente presupuesto ni suficiente personal capacitado para otorgar dichos cuidados.

De forma paralela se tramita un proyecto de ley de eutanasia, que permite que el paciente pueda “elegir” terminar o no con su vida, pero éste ni siquiera considera los cuidados paliativos como requisito para acceder a la eutanasia.

Esperamos que el proyecto de cuidados paliativos sea aprobado rápidamente, pero debemos ser claros: la aprobación de los cuidados paliativos universales no puede ser una excusa para apoyar un proyecto de ley de eutanasia. Al contrario: este proyecto debe verse como la alternativa correcta frente al sufrimiento humano, la realmente compasiva y realmente respetuosa de la dignidad de toda persona humana, sin importar su edad o su enfermedad.

Rosario Corvalán

Equipo Legislativo, Comunidad y Justicia

Comunidad y Justicia de aniversario: 9 años promoviendo y defendiendo el respeto a los DD.HH

Hace nueve años un grupo de abogados decidió apostar por un proyecto que tuviese como objetivo promover y defender los Derechos Humanos y el Estado de Derecho en Chile desde la Doctrina Social de la Iglesia. Durante estos años hemos visto cómo este arduo trabajo ha dado enormes frutos. Agradecemos a cada miembros de nuestro equipo, que en las áreas Legislativa, Judicial, Investigación y Comunicaciones trabajan día a día dando su mejor esfuerzo.

En esta fecha tan especial, aprovechamos de compartirles una reflexión de Cristóbal Aguilera, miembro del directorio de Comunidad y Justicia y quien lleva más de siete años trabajando junto a nosotros.

Ingresé a Comunidad y Justicia a fines del 2014, entre otros motivos, debido a que me pareció un proyecto notable y en la línea de lo que Juan Pablo II alentó a los jóvenes chilenos en 1987: no permanecer indiferentes ante las injusticias y comprometerse con la construcción de una sociedad cristiana.

Comunidad y Justicia, en efecto, es una institución que intenta públicamente denunciar y enfrentar injusticias que hoy pasan desapercibidas e, incluso, se reclaman como derechos individuales. Las amenazas contra la vida, la familia, el derecho de los padres de educar a sus hijos, la libertad de culto, entre otras dimensiones de la dignidad humana, cada día emergen con más fuerza. Para combatir con eficacia todo ello, es necesario prepararse y dedicarse a tiempo completo y profesionalmente a esta tarea difícil, ardua, cuyo horizonte muchas veces es poco alentador, pero que, a la vez, constituye un trabajo gratificante, lleno de sentido trascendente. Esto último es, tal vez, la clave de toda la labor que realizamos: la convicción de que este aporte que realizamos al bien común, con nuestros defectos e imperfecciones, es justamente lo que Cristo desea de nosotros.

El futuro para los Derechos Humanos que Comunidad y Justicia promueve y defiende no es auspicioso. Sabemos que el mundo rema para otro lado y que ideologías tan dañinas como la ideología de género se han asentado muy fuertemente en nuestra cultura. Pero todo ello es una invitación a no bajar los brazos. Así, por ejemplo, mientras el aborto siga siendo una práctica legal y culturalmente legitimada, el trabajo de Comunidad y Justicia no solo está justificado, sino que es –podríamos decir– fundamental para la sociedad.

Pero el futuro auspicioso guarda, al mismo tiempo, una importante cuota de esperanza. Esta paradoja se explica porque nuestro mundo, que se ha convertido en un mundo desértico, sin alma, carente de sentido existencial, de pronto reclamará los valores cristianos para abrirse a un horizonte de sentido. De alguna manera, el trabajo de Comunidad y Justicia se inserta –y a la vez propicia– los tiempos que León Bloy refería del siguiente modo: «llegará el día en que los hombres estén tan cansados de los propios hombres que bastará con hablarles de Dios para verles llorar».


Memoria Anual 2020

Memoria Anual 2020

Te invitamos a revisar el resumen de nuestras actividades del año 2020 para contribuir a la creación de una cultura de respeto por los Derechos Humanos, según la Doctrina Social de la Iglesia.

Leer aquí

Rosario Corvalán en Comisión de Mujer: «Para hablar sobre despenalización, debemos hacernos cargo de la condición de persona del niño que está en el vientre materno»

El 16 de junio, Rosario Corvalán de nuestro Equipo Legislativo fue invitada a exponer en la Comisión de Mujer de la Cámara de Diputados acerca del proyecto de ley que busca despenalizar el aborto hasta las 14 semanas de gestación.

Durante su presentación la abogada sostuvo que como el feto es una persona y la decisión de la mujer de abortar fuera realmente autónoma «esta autonomía no le permite terminar con la vida de otra persona». Además añadió que «si nos metemos en esta lógica liberal de “mi libertad llega hasta donde empieza la del otro”, el aborto es inaceptable, porque el liberalismo se rige precisamente por este principio de no-agresión; todo lo que no agrede a un tercero debe estar permitido. El aborto no respeta siquiera ese primer principio liberal. Para hablar sobre despenalización de aborto, debemos hacernos cargo de la condición de persona del niño que está en el vientre materno».

Para finalizar su exposición la asesora legislativa concluyó que si la intención de este proyecto es disminuir la cantidad de abortos como bien lo han señalado «tanto expositoras como miembros de esta Comisión que apoyan el proyecto», quienes reconocen que el aborto es una realidad terrible y compleja, una decisión dramática. Yo me pregunto por qué es una decisión dramática y una realidad compleja, y la respuesta es de sentido común: porque se trata de la muerte de una persona inocente, porque se trata de una madre que, muchas veces presionada por su entorno, sufre la muerte de un hijo».

Si te gustaría ver la presentación completa, te dejamos en enlace aquí:

Eutanasia: ¿un bien a promover o un mal a evitar?

El 15 de junio se realizó el conversatorio «Eutanasia: ¿Un bien a promover o un mal a evitar?» organizado por Duoc UC junto a nuestra Corporación. El evento buscó debatir y orientar sobre los efectos, la importancia de la vida, el dolor y el sufrimiento. Nuestro Investigador Ignacio Suazo moderó la charla

Nuestro Investigador Ignacio Suazo, junto a María Ignacia Rodríguez, Jefa del Programa de Ética y Formación Cristiana de Duoc UC sede San Carlos de Apoquindo moderaron el conversatorio que tuvo como expositores a Francisco Covarrubias, Decano de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez y panelista en el programa «Tolerancia Cero» y Alejandra Carrasco, Doctora en Filosofía de la Universidad de Navarra e Investigadora de Centro de Bioética de la PUC.

Si te gustaría ver el conversatorio completo, puedes hacer click en la imagen de aquí:

Comunidad y Justicia presenta «Política y Catolicismo» un aporte al proceso constituyente

En Comunidad y Justicia presentamos el documento “Política y Catolicismo”, un texto que busca indagar en la contribución que el pensamiento católico ha hecho y puede hacer a la política en general y al proceso constituyente en particular, aportando algunas luces acerca de cómo se debe encarar las discusiones de fondo que se desarrollarán durante los próximos meses en la elaboración de una eventual Carta Magna.

El documento, elaborado por Ignacio Suazo y Vicente Hargous del Equipo de Investigación de la Corporación, incluye dos reflexiones de destacados académicos. Gabriel Bocksang, Decano de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile, escribe sobre la tradición constitucional de la UC y los aportes de profesores católicos al debate constitucional chileno.

Mientras que Ignacio Covarrubias, Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae, escribe acerca de la relación entre la ideología constitucionalista y los principios de la Doctrina Social de la Iglesia.

Puedes leer el documento completo en el siguiente enlace.

«Matrimonio Igualitario» por Rosario Corvalán

Dejamos a continuación esta carta de Rosario Corvalán de nuestro Equipo Legislativo, publicada el 10 de junio en la Tercera, en respuesta a la carta del académico Gonzalo Quintana publicada en el mismo medio.

Señor Director:

Es fácil refutar un argumento cuando se lo distorsiona. En su carta de ayer, Gonzalo Quintana pretende hacerse cargo de la postura de quienes nos oponemos al matrimonio entre personas del mismo sexo, pero se equivoca al “citar” nuestra postura. Quintana tilda de sesgado y limitado el decir que “el objetivo principal del matrimonio es la reproducción”. Acto seguido, menciona algunas ideas que suponen que sostenemos que el único fin del matrimonio es la reproducción, cuando en realidad el matrimonio no tiene un único fin.

Luego, dice que este argumento sería sesgado porque “no es necesario estar casado para formar una familia”, como si eso de algún modo refutara que uno de los objetivos principales del matrimonio es la procreación. Además, señala que un matrimonio que no procrea puede adoptar. Por supuesto. Y esa adopción tiene como objetivo recrear el vínculo que existía entre el niño y sus padres biológicos, por lo que se dice que la adopción es una “filiación de imitación”. Quintana convenientemente olvida ese punto.

Finalmente, hace una enumeración exhaustiva de problemas actuales de las parejas heterosexuales, pero olvida mencionar qué relación podría tener esta constatación de hechos con la conveniencia o no de legislar sobre matrimonio entre personas del mismo sexo.

Para que los debates puedan ser fructíferos es esencial citar la postura contraria de modo fidedigno, si no, las discusiones se tornan caricaturescas y poco serias.

Rosario Corvalán

Equipo Legislativo Comunidad y Justicia

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Foto de Canva

«Balance» por Vicente Hargous

El martes 1 de junio fuimos testigos del gran resumen de lo que fue el fracaso del peor gobierno de los últimos 30 años (y esto es así a ojos de todos: izquierdas y derechas). La cuenta pública es un acto que normalmente no pasa de ser un espectáculo edulcorado y ficticio, en que se destaca sólo lo bueno. Sin embargo, en este caso, curiosamente, el Presidente de la República expuso a la luz pública de manera diáfana sus defectos… realmente logró compendiar en un discurso el desastre de su administración. No podía haberse manifestado de mejor manera lo que han sido estos cuatro años: todas las patologías criticadas una y otra vez por uno y otro lado de su sector, todas articuladas en torno a una casi evidente obsesión personalista de querer caer bien y pasar a la historia.

Primero, la cuenta pública fue un resumen de esta gestión por las formas del discurso mismo. Palabras vanas —discursos vacíos con la artificial pretensión de querer caerle bien a una suegra—, adornadas con enumeraciones de tres conceptos igualmente vacíos y con esa inigualable gesticulación de empatía postiza imposible de creer. En definitiva, pura retórica de lugares comunes, sucedáneo de la verdadera política que pretende llenar la ausencia de discurso de la derecha sometida a la dictadura del número. Pero con ninguna de las dos recetas persuade a nadie, como quedó en evidencia en las pasadas elecciones y antes en el plebiscito.

Por otro lado, el contenido del discurso estuvo lleno a tope con un montón de las infaltables propuestas técnicas para tratar de solucionar de forma parchecurista problemas realmente profundos (pensemos en el estatuto de Carabineros o la creación de un nuevo ministerio de seguridad pública como intentos de solución de la crisis absoluta del Estado de Derecho, de la ausencia de respeto a la autoridad y de la falta de respaldo ciudadano frente al legítimo uso de la fuerza). Propuestas que muestran la ceguera absoluta (o superficialidad endémica) para comprender los problemas políticos que afectan a este Chile al borde del precipicio.

Pero lo más destacado de todo —el legado esencial de este Gobierno— fue la claudicación. La falta total de convicciones: cederlo todo. Todo lo que prometió, todo lo que su sector esperaba de él, lo entregó en bandeja a sus oponentes. Como siempre, sus adulaciones al progresismo son una muestra más de su modus operandi: mercantilizar hasta los principios más básicos, haciéndolos transigibles por un (supuesto) aumento de rating (como era obvio, el tiro sólo podía salirle por la culata). Conceder el punto del matrimonio homosexual —contra su programa, contra sus promesas y contra sus declaraciones en público durante su campaña y durante su administración— constituye la prueba definitiva de su incapacidad para gobernar, para dirigir la comunidad política al bien común. No solamente por la medida misma (aunque eso no es menor), sino también por la división de su propio sector, la falta total de necesidad de tomar a última hora una bandera que nunca va a ser suya y la absurda idea de buscar adjudicarse como «triunfo» propio un proyecto de Bachelet (al igual que los porotos que trató de ganarse con los proyectos de garantías de la niñez o de violencia contra la mujer).

Guiños a una izquierda que lo va a odiar haga lo que haga, que además dejan a la vista su frivolidad, debilidad y su deslealtad. Esa es la guinda de la torta que corona todo este penoso y agonizante fracaso cuyas horas están contadas.

Foto de Canva.

Lo que pasó en el Congreso: Cuidados Paliativos y Ley de Adopción

Durante el mes de mayo, nuestro Equipo Legislativo estuvo presente en diversas discusiones, entre ellas, el proyecto de ley de cuidados paliativos y eutanasia, el proyecto de ley de adopción, el proyecto que reemplaza el feriado de San Pedro y San Pablo, entre otros. Compartimos un breve resumen del avance de las iniciativas.

CUIDADOS PALIATIVOS Y EUTANASIA:

La Comisión de Salud del Senado decidió que ambos proyectos se tramitarán de forma separada. Respecto al proyecto de ley de Cuidados Paliativos, se votará en la Sala del Senado y luego se recibirán invitados en la Comisión de Salud, para seguir avanzando en su tramitación. Respecto al proyecto de ley de eutanasia, no se despachará de la Comisión a la Sala sin antes haber despachado el de cuidados paliativos.

GARANTÍAS DE LA NIÑEZ:

Este proyecto finalmente fue despachado por la Comisión Mixta (compuesta por diputados y senadores), por lo que falta una última votación en cada Cámara para terminar la tramitación.

ADOPCIÓN:

Este proyecto, cuya tramitación estaba detenida hace años, fue retomado en las últimas semanas. Dentro de sus objetivos está terminar con el orden de prelación en la selección de posibles adoptantes, por lo que una madre soltera o una pareja homosexual, por ejemplo, tendría el mismo derecho a adoptar que un matrimonio heterosexual.

SAN PEDRO Y SAN PABLO:

Se presentó una indicación a este proyecto buscando que no se eliminara el feriado de San Pedro y San Pablo, y que, en cambio, se eliminara el feriado del 12 de octubre. Esta modificación fue aprobada por la Comisión de Gobierno de la Cámara, y luego fue también aprobada por la Sala de la Cámara, por lo que si se mantiene la actual redacción se mantendría el feriado de San Pedro y San Pablo el 29 de junio, se eliminaría como feriado el 12 de octubre y se agregaría un nuevo feriado al calendario -el 24 de junio- para celebrar el Día Nacional de los Pueblos Indígenas.

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